martes, 29 de julio de 2014

Hace un tiempo fui bloguera. Y...

Este no es el post en el que llevo pensando desde hace casi tres meses. Sí lleva el mismo título, pero el cuerpo, el desenlace, ha dado una vuelta de tuerca. En este post tenía que decir adiós; agradeceros a todos vuestro tiempo y vuestra compañía durante estos dos años, y llorar un poco.

Soy realista, no me engaño y soy consciente de que si no lo hecho es porque no estaba convencida al 100% y temía arrepentirme. Como dice marido, cuesta mucho lograr seguidores; como digo yo, lo que me cuesta es abandonar amistades. Porque no nos engañemos, sin blog puedo seguir en contacto con varias amigas blogueras, pero no es lo mismo, la prueba está en estos dos-tres meses. Joder, si hasta de vez en cuando miro el perfil de Peineta en Twitter o Instagram por si me pierdo algo importante de su HK, y voy con la obsesión de que nace y fijo que me entero al mes - en mi línea, pensará Peineta, menos mal que me conoce, jajaja -.Y así con muchas amigas.

Pero es que ser bloguera no implica sólo escribir posts, o no es al menos lo que supone para mí. Como bloguera escribo en mi blog, pero también en los muchos que sigo, comentando sus posts. Me conecto en Twitter, Instagram o Facebook y escribo e interactúo con blogueros, amigos, seguidores, seguidos... O eso es lo que debería y me gustaría. Y para ello robo tiempo a otras áreas o actividades, como leer libros, organizarme en casa, dormir...

Y luego está la inspiración, que hace tiempo se fugó con la motivación, porque no asoman por ningún lado. Y no será por no saber de qué hablar; tengo una lista eterna de temas para posts, que incluso ha ido aumentando durante estos últimos meses en los que tenía, o creía tener, la firme convicción de cerrar el chiringuito. Pero es que no veo el momento, me cuesta horrores ponerme y, si me pongo, me cuesta aun más redactar en condiciones. Y el tema de las imágenes, que hacer una birria para mí es toda una odisea.

El empuje que he necesitado para decidirme a seguir, ha llegado gracias a una plantilla que me diseñé hace unos días y que al publicar la foto en las redes sociales me pidió alguna bloguera, animándome además a publicarlo en el blog. Por qué no, si me quedé satisfecha con el resultado y seguro que va bien a mucha gente, así que en cuanto acabe de preparar el post publicaré la plantilla de la lista de viaje que me he hecho; veréis qué aseada y qué útil.

Lámina motivadora
Imagen de Lovely Studio, aquí

Me quedo, no es una vuelta porque no he llegado a abandonar, digamos que más bien he estado descansando. Pero reconozco que igual que no acababa de estar totalmente convencida de dejarlo, tampoco estoy 100% segura de poder llevar un ritmo aceptable, sobre todo en lo que queda de verano entre viajes, luego la vuelta al cole... No se trata sólo de publicar, también hay que responder a los comentarios, difundirlo en las redes sociales, escribir en otros blogs... Pero no voy a dejar que esto me agobie, me gusta ser bloguera pero nunca he querido tenerlo como una obligación, aunque sí ha habido temporadas en las he he sentido que lo era. Llevaré el ritmo que pueda, lo que me dejen mis otras facetas y actividades, que espero no relegar como hacía antes de mi descanso.

Me gustaría haber "vuelto" con un cambio de imagen del blog, otra de las razones por las que no abandoné, pero deseché la idea cuando decidí que era el final, y la decisión de continuar tampoco es que haya sido tomada hace tiempo, así que de momento sigue todo igual, aunque me gustaría hacer el cambio antes de que acabe el año.

No prometo nada. Y entiendo que me costará volver a atraer a la gente a este blog. A los que seguís aquí, mil gracias; a los que no, lo entiendo.



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lunes, 28 de abril de 2014

De vacaciones en Pascua: Teruel existe para los niños!

Que Teruel existe es algo que he tenido claro desde siempre, y a juzgar por el casi 100% de ocupación en los alojamientos de esa provincia esta Semana Santa, el resto del mundo mundial también. Nunca nos había costado tanto encontrar alojamiento.

Íbamos con otra familia, la de una amiga del cole de Marcela, que casualmente tienen otra hija de la edad de Bruno, así que genial. Encontramos casa finalmente en Bronchales, un pueblo situado en la Sierra de Albarracín. Imagino que muchos conoceréis su agua embotellada y es de lógica que cerca debe haber unas fuentes. Y las hay, aunque no las vimos, pero porque hicimos otras cosas, pero vaya, que nos habían hablado de ellas y nos quedamos con las ganas - apuntadlo por si vais -. Pero es que empezamos a caminar y los niños a subir una especie de colina, jugando en la hierba y entre matorrales, con palos, con piedras, con troncos, con agua... y echamos la tarde del viernes, día en el que llegamos y cuya mañana habíamos empleado en limpiar la casa alquilada (me acordé cien veces del propietario, que no tuvo ni la decencia de limpiar los wc, llenos de restos - grrrrrrrr -).

Teruel existe. Bronchales
En Bronchales

Por la noche, antes de acostarse, las mayores hicieron unas cestitas de Pascua que a la mañana siguiente encontrarían llenas de chocolatinas.

Teruel existe. Bronchales
Momento DIY pascuero de las niñas

El sábado visitamos Albarracín, un pueblo con encanto Declarado Conjunto Histórico-Artístico, precioso, bonito donde los haya, de verdad. Y muy recomendable para adultos y niños, a pesar de las cuestas, porque seguro que les encanta corretear por sus calles. Todo está en saber combinar los deseos de los adultos con los placeres de los pequeños, como en cualquier viaje. Es tan turístico y hacía tan buen tiempo que ante la imposibilidad de comer en los bares o restaurantes optamos por comprar unos bocatas y bajar a hacer pícnic junto al río, cerca del parque infantil en el que luego jugaron y se columpiaron los niños. Más tarde subimos al castillo, aunque por la hora no pudimos visitarlo, pero aun así mereció la pena, las niñas se creían princesas, jajaja. Lo dicho, un plan aparentemente sencillo que dio pie al disfrute de los niños.

Teruel existe. Albarracín
En Albarracín

La tarde del sábado, antes de volver a Bronchales, paramos en Cella, un pueblo con un montón de instalaciones, por lo visto el cuarto o quinto en población de la provincia de Teruel. Creo que es el sitio ideal para alojarse. No es un pueblo especialmente encantador, es más normalito, pero súper bien situado y como digo con muchas prestaciones. Su mayor atractivo turístico es la Fuente de Cella, que es el pozo artesiano más grande de Europa y el segundo del mundo, ahí es nada. Y justo al lado hay un parque infantil completísimo, cuidado y de calidad donde los niños jugaron un buen rato mientras los mayores disfrutábamos de la terracica del bar. Muy recomendable hacer parada si vais con niños.

Teruel existe. La Fuente de Cella
La Fuente de Cella

El domingo visitamos Dinópolis, la excursión estrella para los niños, estaba claro. He de reconocer que no sabía dónde iba, cómo era. Quizá por eso me sorprendió para bien, a pesar del precio que inicialmente me parecía elevadísimo. Está muy bien para que los niños - y los adultos - conozcan algo sobre la época de los dinosaurios - hay recreaciones muy logradas creo yo-, y la posibilidad de combinar atracciones, espectáculos y "feria" hace que sea más llevadero. Por mi parte, un punto a favor lo de que tenga mini feria, sobre todo por los pequeños, aunque las mayores casi la disfrutaron más que ellos, jeje.

Teruel existe. Dinópolis
Amenizando la espera para entrar en Dinópolis

El lunes a la vuelta pasamos por Mora de Rubielos, un pueblo muy bonito donde la mayor parte del turismo me da que va a lo mismo, a comprar en las magatiendas sobre todo deportivas.

Como veis, no he pretendido con este post hacer una guía de viaje, se me da fatal entrar en detalles y saldría de aquí algo infumable para leer. Mi intención, además de contar un poco lo que hicimos en estas mini vacaciones, es que veáis Teruel como una opción para salir con los peques enseñándoos algunas alternativas de la zona.

Y vosotros, habéis hecho algo especial durante los días de fiesta?



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martes, 8 de abril de 2014

Elegir el nombre de nuestros hijos, tarea fácil?

¿Qué razón os llevó a elegir el nombre de vuestros hijos?

En el caso de los míos, lo primero que tuve claro fue que no repetiríamos nombre de familiares cercanos, léase padres, abuelos y tíos. Por identidad y por práctica.

Otra cuestión que tuvimos en cuenta fue el primer apellido; ahora veo que influyó incluso más de la cuenta. Mi suegro es uruguayo y su apellido (y el de mi marido y mis hijos), además de apellidar, tiene un significado como adjetivo, así que no vale cualquier nombre. El apellido en cuestión es SOSA, muy típico de Uruguay y Argentina, por lo que nombres también bastante típicos de allí podían ser una opción, como es el caso de Marcela.

Realmente ese no era mi primero de la lista para mi hija, pero sí para nuestro hijo desde mucho antes de tener siquiera pensamiento de ser padres. Bueno, obviamente Marcela no, habría sido Marcelo. Y lo teníamos claro, pero cuando nos dijeron que lo que esperábamos era niña pues allá que nos introdujimos en el maravilloso mundo de la elección de nombre.

Y eso es lo que mola, no el tenerlo claro. Porque si la emoción de la primera parte del embarazo es la de saber si será niño o niña,  para los últimos meses la emoción llega del proceso de elegir nombre: pensar, buscar, hacer listas, comentar (pero sólo comentar) con familiares y amigos, hacer votaciones, quitar unos, añadir otros... y por fin, decidirse, y cuanto más tarde más emoción, o no?

Bueno, pues eso, que al principio Marcela ni se nos pasó por la mente. Había varios nombres que nos gustaban, algunos a mí, otros a mi marido y varios, la mayoría, a ambos. Descartamos los nombres de Mar, Marina o Carlota (zanahoria en valenciano) porque seguidos de SOSA pues como que daban lugar a mucho juego de palabras. Martina nos encantaba a los dos, pero una prima de mi marido, la única con niña, se lo había puesto a su hija y en ese momento no nos pareció oportuno. Como veis, los nombres que empiezan por Mar me encantan, jejeje.

El nombre de niña por el que yo más me inclinaba era Emma; me parece precioso. No es un nombre en el que yo pensara en ese momento, pero lo descartó una de mis mejores amigas para su hija, que nació unos meses antes que la mía, y lo vi claro, me lo quedaba yo - previo consentimiento de mi amiga, claro está -. Y aunque a mi marido no le gustaba tanto, ya casi estaba convencido. Hasta que...

      - Cariño, di Emma Sosa (una de mis amigas guetiles)
      - Ehhhmmm maaa ssossaaaa (marido de mi amiga, de Jaén, sonando algo parecido a "Es más sosa...")

Quedó descartado ipso facto. Con el tiempo recapacité y si hubiera tenido otra niña le habría puesto Emma (después de que mi amiga volviera a descartarlo para su segunda hija, jeje).

Lo de ponerle Marcela surgió así como si nada, de uno de nuestros amigos si no recuerdo mal, que estando en casa nos dijo que si no había sido Marcelo, que podía ser Marcela, que a él le gustaba la fuerza que desprendía. Y lo tuvimos claro los dos. La familia no tanto. Realmente es un nombre que o gusta mucho o parece horrible, pero a nosotros nos encanta.

Y el nombre de nuestro hijo? Aquí el requisito era que estuviera en consonacia con el apellido y con el nombre de su hermana. Y quizá os parezca extraño, pero cuando llegó el momento de elegir había un montón de nombres de niño que me gustaban, casi más que de niña: Teo (mi number one), Mario, Mauro, Rodrigo, Héctor, Nicolás, Martín... y el elegido, Bruno. Realmente mi elección era Teo como primera y Bruno como segunda. A mi marido no le molaba nada Teo y le enseñó a la niña lo de "Teo carapeo". Tampoco es que Bruno fuera de sus preferidos, pero él no tenía ningún favorito y después de haberme descartado Teo de aquella forma, pues qué menos. Después una de mis mejores amigas le puso Teo a su niño, la del marido jienense, así que espinita fuera.

Elegir el nombre de los niños
2ª vez que sale a jugar esta imagen en mi blog; no me lo tengáis en cuenta


Y vosotros, ¿qué cuestiones valorasteis? ¿Os costó mucho decidiros? ¿Ahora elegiríais otro nombre, o el mismo?



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miércoles, 5 de marzo de 2014

Miércoles Mudo (XXX): Carnaval Carnaval...

Disfraces de los niños en Carnaval
Y el del sábado en otro post, que celebramos el cumple pirata de Marcela



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viernes, 28 de febrero de 2014

Felicidades mi niña! Aquí tienes tu tortuga


Cumpleaños feliz! Cumpleaños feliz! Te deseamos todos... Cumpleaños feliz!

Y con esta cancioncilla y el tortugario en las manos, hemos despertado esta mañana a Marcela para felicitarle por su sexto cumpleaños. Mientras cantábamos nos ha regalado una maravillosa sonrisa, pasando a llorar desconsoladamente al ver la tortuga. Lágrimas por la emoción de ver que por fin tenía a su mascota; que por fin - tras casi año y medio - su madre había cumplido con la promesa, y que por fin iba a poder hacerse cargo de su amiga Juana.

Regalo de una tortuga para el cumpleaños


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La tortuga fue el premio prometido por cumplir con la tabla de recompensas hace más de un año. Os hablé de ella aquí. Nunca es tarde para cumplir las promesas, pero... se puede ser más #malamadre?



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